Verónica Fuentes | Seguir a @_Veronique_F | 14 febrero 2019 20:00

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Algunas personas afectadas por trastornos del desarrollo sexual pueden encontrar dificultades a medida que crecen.
/ Pixabay

Además del papel que desempeña la testosterona, investigadores europeos han identificado por primera vez los detalles de un proceso biológico ‘alternativo’ que resulta necesario para desarrollar los genitales masculinos en un feto.

Los hallazgos, publicados en la revista PLOS Biology, también arrojan más luz sobre las razones por las que los bebés nacen con testículos no descendidos, malformaciones en el pene y otras anomalías de los genitales externos masculinos.

Este trabajo muestra por primera vez que la placenta y la glándula suprarrenal también intervienen en el desarrollo de los genitales masculinos

Durante el desarrollo del feto masculino, los testículos liberan testosterona, una hormona esteroide producida por los testículos que es convertida en 5a-dihidrotestosterona (algo así como una ‘supertestosterona’ llamada DHT), que asegura la formación de un pene en lugar de un clítoris femenino.
 

Este nuevo trabajo, liderado por científicos de las universidades de Aberdeen (Reino Unido) y Glasgow (Escocia), muestra por primera vez que la placenta y la glándula suprarrenal también intervienen en la creación de dicha ‘supertestosterona’.

Los resultados revelan una vía previamente desconocida de masculinización de los genitales externos que puede explicar por qué la disfunción placentaria está asociada con trastornos del desarrollo genital masculino.
Ambos procesos deben ocurrir con éxito para asegurar que los genitales masculinos se desarrollen normalmente.

“Hay dos maneras de producir la DHT: a través de la testosterona de los testículos y a través de un conjunto diferente de hormonas producidas por otros órganos, incluyendo la glándula suprarrenal del feto y la placenta”, explica Michelle Bellingham, de la Universidad de Glasgow.

“En los seres humanos ambas rutas tienen que funcionar correctamente para que un feto masculino se convierta en un bebé varón.
Sabemos que los fetos masculinos cuyas placentas funcionan mal son mucho más propensos a nacer con testículos no descendidos o penes mal formados.
Ahora entendemos por qué”, añade.

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Imagen de inmunofluorescencia de una glándula suprarrenal fetal humana que muestra las células esteroides.
/ Zoe Johnston

Fuente: Agencia SINC >> lea el artículo original