Llego desde un paraíso terrenal.
Un idílico paisaje en el que, a base de luces y sonidos, me podía relajar mientras veía caer tetriminos al son de una música tan machacona como absorbente.
Vengo de otro planeta completamente distinto llamado Tetris Effect que, creía, no podía llevar la idea de Alexei Patijnov más lejos.

Imaginad la sorpresa que me he llevado con Tetris 99, un Battle Royale en el que enfrentarte a otros 99 jugadores mientras les atacas, consigues experiencia e intentas sobrevivir, para ser el último en quedar en pie.
Una vez más toca repetir aquello de que no hemos aprendido nada, que no todo está inventado y que cualquier cosa, pese a tener más de 30 años a sus espaldas, aún es capaz de sorprendernos.

En Vida ExtraAnálisis de Puyo Puyo Tetris, mi nuevo juego de puzles de cabecera

Tetris Battle Royale

La idea detrás de Tetris 99 es tan loca como acertada.
Un multijugador en el que tus acciones pueden fastidiarle la partida al resto de participantes y que, a su vez, tú también te verás afectado por lo que ellos hagan.
Suficiente para que unas mecánicas que todos conocemos a la perfección parezcan de lo más complicadas durante las primeras partidas.

Tetris 99 es un juego en el que vas de cabeza a morir.
No hay explicación o tutorial que valga, sólo la necesidad de darte de bruces contra sus reglas para ir cogiéndole el pulso.
Para saber qué hacer cuando algo parpadea en vez de limitarte a creer que todo va mal.
Para conocer cómo, cuándo y a quién atacar.
Para entender por qué, otra vez, te has quedado a las puertas de la victoria.

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El pique es máximo y poco a poco vas entendiendo que todas esas diminutas pantallas plagadas de piezas de otros jugadores no están ahí por puro adorno, que puedes dirigir tus ataques o automatizarlos para vengarte de quienes te tienen en el punto de mira o quienes están a punto de caer.

También cómo contrarrestar los ataques de los contrarios y, con algo de suerte, hacer una virguería con una T para maximizar el golpe de gracia que llevabas varias líneas preparando.
Una academia que no sólo busca enseñarte a dominar el juego, también que lo cojas con una maratón que te tenga hasta altas horas de la madrugada sin que entiendas cómo ha podido volar el tiempo tan rápido.

Una magistral academia con fecha de caducidad

Plantarte frente a Tetris 99 es jugar al mítico puzle con un espíritu competitivo que, francamente, nunca había experimentado.
Porque una cosa es tener la oportunidad de jugar online y ganarle a alguien, y otra muy distinta es tener la suerte de que entre todos esos 99 jugadores, ninguno sea mejor que tú colocando piezas.

Una experiencia fantástica que, sin embargo, parece peligrosamente abocada al olvido.
Plantado en nuestras narices de la noche a la mañana como juego gratuito para Switch, su simpleza es tan efectiva como peligrosa y, pese a que desde Nintendo aseguran que irán lanzando eventos para mantener vivo el juego, va a ser complicado que la moda inicial pueda alargarse mucho tiempo.

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La falta de objetivos y desbloqueables, más allá de demostrar tu nivel con un número al lado de tu nombre, hace que sea uno de esos títulos que coges con todas las ganas del mundo y acabas quemando antes de tiempo.
Un pasatiempo perfecto de usar y tirar cuyo futuro es demasiado incierto como para no querer recomendarlo aquí y ahora.

Tener la mecha muy corta tiene estas cosas.
Lo que hoy es un vendaval de usuarios que facilita el poder jugar una partida tras otra sin problemas, mañana podría ser un escenario desolador.
Así que, con Tetris 99 más que nunca, corred insensatos.
Al menos los que tengáis predilección por la saga o no tengáis inconveniente en pasar por el aro del online de pago de Nintendo.
No saldréis defraudados.

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Tetris 99

PlataformasNintendo Switch
Multijugador
DesarrolladorArika
CompañíaNintendo
LanzamientoYa disponible
PrecioGratis (requiere suscripción a Nintendo Switch Online)

Lo mejor

  • Sin duda el Tetris más competitivo al que me he enfrentado
  • Un juego mucho más profundo de lo que aparenta

Lo peor

  • Por su condición y variedad, corre el peligro de caer en el olvido
  • La falta de tutoriales complica entender qué está ocurriendo

Fuente: WSL >> lea el artículo original