Fue Ming-Chi Kuo, el principal y famoso analista de la manzanita, quien reveló allá por el mes de junio que dentro de unos meses Apple presentará un teléfono con una pantalla de 5,8 pulgadas similar al iPhone X), acompañado por otros dos de tamaño aún mayor: 6,1 y 6,5 pulgadas, respectivamente.
A esto, hay que agregarle las filtraciones de supuestos componentes.

A su vez, las últimas novedades de lo que sería el sucesor al iPhone X sugieren que la empresa estadounidense estaría dispuesta a eliminar el orificio del puerto de carga.
Sin embargo, expertos en la materia aseguran que si bien este cambio llegará, no lo hará en el modelo de este año.

Según Kuo, los modelos de 5,8 y 6,5 pulgadas llevarán pantallas OLED (como las del iPhone X), mientras que el de 6,1 pulgadas tendrá una pantalla LCD.
Pese a esto, el diseño del nuevo iPhone de 5,8 pulgadas será, desde afuera al menos, similar al del iPhone X.

Teniendo esto en cuenta, la pantalla del dispositivo que tendrá tecnología LCD ocuparía casi toda la superficie frontal del teléfono.
Según señalan algunas recientes versiones, los nuevos tres modelos de este año podrían ser similares y aparecer en el mercado 'sin marco'.

Por esta razón, el botón de inicio será removido como se hizo con el iPhone X, provocando que el teléfono se logre desbloquear mediante la tecnología de reconocimiento facial.
Según Forbes, se existe un enorme incremento en la fabricación de estos sensores.

Cabe recordar que la empresa de Cupertino ya eliminó otros orificios –aparentemente innecesarios- del teléfono para, por ejemplo, agregar otro parlante de sonido como fue el caso del puerto de auriculares tradicional, pasando a usar el puerto de carga como tal.

Por otra parte, los iPhone de este año renovarían los chips de conectividad.
De esta manera, a la espera de la llegada de la tecnología 5G, estos nuevos tres iPhone permitirían una mayor velocidad de conexión a Internet en aquellos lugares donde haya redes 4G de última generación

Con respecto a la batería, desde Apple analizan algunas mejoras.
Por ejemplo, los nuevos modelos de 2018 traerían en su caja un cargador USB-C de 18 vatios, lo que permitirá recargar los teléfonos el doble de rápido que con el actual cargador USB de 5 vatios.
A su vez, colocarían una batería de mayor duración –el gran problema de la generación iPhone- para aplacar las críticas.

Con respecto a los precios, Ming-Chi Kuo sostiene que el actual iPhone X bajaría a los 800 dólares, mientras que el iPhone X Plus (así se llamaría el nuevo modelo de 6.5 pulgadas) costaría poco más de 1.000 dólares, es decir, unos 27.575 pesos.
Mientras que el iPhone 9 (tal y como se llamaría el modelo de 6,1 pulgadas) saldría entre 600 o 700 dólares en el mercado.

Fuente: Los Andes >> lea el artículo original