Las empresas en Estados Unidos ya no solo ofrecen un servicio, sino además una postura frente a temas sociales candentes.
American Airlines se negó a que el Gobierno utilizara sus aviones para trasladar a los niños separados de sus padres, McKinsey & Company anunció que dejará de trabajar con la agencia de inmigración, Walmart aumentó la edad para poder comprar armas y Hertz eliminó el descuento a los miembros de la Asociación Nacional del Rifle.
Así es como decenas de compañías han plantado cara a Donald Trump en los últimos meses.
Los expertos responsabilizan a la polarización política que afecta al país y a la relevancia que le dan los millennials a los valores de la empresa para la que trabajan y si los productos que consumen son coherentes con sus principios.

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Fuente: El País >> lea el artículo original